Quién está detrás del café
Miriam Aguirre:
una historia hecha a pulso
Una mujer, una familia y un legado artesanal que encontraron en el café una forma de salir adelante y construir futuro.

De Buenos Aires–Piñas a Quito
Miriam nació en Buenos Aires, en el cantón Piñas. Desde hace 34 años vive en Quito, ciudad en la que ha levantado su hogar y, paso a paso, una marca que lleva consigo la memoria de su familia.
Vive con sus dos hijas, Kimberly y Nahomy. Kimberly la acompaña y ayuda activamente en el emprendimiento; Nahomy es parte de la familia que inspira este camino.
El origen de una idea
Antes de la marca, estuvo el ingenio de un padre
En Lago Agrio, su padre, Amable Aguirre, tostaba y vendía café de manera muy artesanal. Con sus propias manos construyó parte de la maquinaria que necesitaba para tostarlo. Aquella forma de trabajar —resolver, aprender y no detenerse ante la falta de recursos— se convirtió en la primera semilla de Taita Café.
01 · LA NECESIDAD
La pandemia cambió el rumbo
Frente a un momento difícil y a la necesidad de abrir nuevas oportunidades, Miriam decidió transformar aquel conocimiento heredado en un emprendimiento propio.
02 · EL IMPULSO
Capital semilla y esfuerzo propio
Miriam apostó primero por Taita Café con su propio dinero. Después concursó y ganó un fondo de capital semilla, un logro que, junto con su inversión personal, le permitió adquirir equipos y pasar de una producción artesanal a un proceso más consistente.
03 · LA FORMALIZACIÓN
Hacer las cosas bien
El siguiente reto fue manufacturar de manera organizada, trabajar el empaque y obtener el registro sanitario para ofrecer un producto confiable.
04 · EL CAMINO
Salir a contar la historia
Las ferias en distintas partes del Ecuador se convirtieron en vitrinas para presentar el café, escuchar a los clientes y seguir abriendo puertas.
Cuatro años construyendo
Nada llegó de golpe
Cada equipo, cada trámite, cada empaque y cada feria representa una batalla ganada con constancia. El crecimiento de Taita Café se construyó con dinero propio y recibió un impulso decisivo cuando Miriam compitió y ganó un concurso de capital semilla. Es el resultado de una mujer que comenzó con lo que tenía, aprovechó cada oportunidad conquistada y siguió avanzando junto a su familia.
